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De grandes penas y grandes alegrías.

martes, 22 de octubre de 2013

Existe!

Es tan real como una manzana, pero mucho menos habitual y mucho, muchísimo más costoso. Tanto que a pesar de encerrar toda la maravilla, a veces me pregunto si no tendrá razón una buena parte de las personas que nos rodean en desconocerlo, o en renunciar a él.


Como fuere, yo la miré a los ojos, desnudo por fin, desnudo del todo. En plena confianza. Una y mil veces habría puesto mi cabeza en su guillotina, mi pistola en su mano (...), tiraría de la anilla de una granada con ella como Vasquez y el capitán en Aliens, para morir juntitos antes de que nos comiesen los bichos. El único modo de escape para la soledad, la real y la existencial, la única perfección que podemos conocer. Su alma salía por sus ojos a borbotones, y la mía por los míos. Porque nos conocíamos bien, nos aceptábamos maravillados y no había prevención, ni coraza alguna, ni compartimentos estancos, nada que esconder. Ella encerraba toda la princesa y toda la puta que podría desear, toda la entrega, la realidad y los sueños. Y así su mirada me decía "sí, soy yo" y la mía lo mismo. El alma se nos salía por los ojos y en algún punto de la nada se entremezclaban y saboreaban una a la otra mientras en esta bola que gira alrededor del Sol nuestros cuerpos de átomos hacían lo mismo. Dentro de ella, con su piel rodeando la mía, su olor enloqueciéndome de deseo, sus besos dulces o agresivos, rodeado de ella hasta que todo el resto del universo parece dejar de existir. El deseo, el maravilloso deseo creando un trampolín sobre el que saltar hacia algo mucho más grande aún. Mucho más grande aún!, y eso que el deseo puede llegar a ser algo muy grande. 
Eso de lo que se habla tanto pero que por lo que me han dicho muchas personas, no todo el mundo ha conocido. Y qué difícil es mantener ese puente levadizo funcionando, por si aparece la persona adecuada. No puedes tener vergüenza de ti mismo, ni mentir más allá de pequeñas cosas operativas, ni menos aún empañarlo con miserias que encierren tu alma y no la dejen salir por los ojos. Y si es así, si por algún motivo se te echa el niño al monte una temporada, tendrás que asumirte, aceptarte, dejar que el tiempo y la ayuda te curen antes de poder sentirlo de nuevo. A veces confundimos el deseo y la atracción, o la admiración, o la necesidad, posesión, o variados cócteles de estos y otros sentimientos porque pueden llegar a ser poderosos. Y como son mucho más accesibles, es una opción, la habitual. Pero yo escribo hoy de otra cosa. El sentimiento más intenso y más poderoso que puede sentir un ser humano, no puede durar mucho o no comeríamos, ni trabajaríamos, y nos cambiaría tanto como para disolvernos; pero quien lo tuvo aunque solo fuese un segundo, no podrá dejar de echarlo de menos si no vive al menos rodeado de sus reflejos y matices maravillosos, y con quien pueda hacerlo brotar de vez en cuando. 
Yo lo arañé, provoqué sus reflejos en algunos ojos y algunos ojos debieron verlo en los míos. Así que cuando alguien me dice que no existe, sinceramente, no lo entiendo. Es real como una manzana.

7 comentarios:

A dijo...

Eso de lo que todos hablamos, eso que no es simple química, la química es sólo una parte... No sé si voy a poder describirlo bien, ni siquiera sé si alguien podría hacerlo porque se dá muy poco. A veces pienso que los hombres sólo buscan sexo y las mujeres alguien que les dé algún tipo de seguridad; otras que lo hacen por soledad, otras por la visión materialista de la sociedad y de algunas personas también. No sé si lo desconocen, o simplemente no tienen ganas de complicarse la vida. Lo único que sé es que yo también lo arañé alguna vez, y aunque no sirva de mucho me gusta recordárlo, e incluso sentir su olor; Qué es la vida sin él? Nada. No es nada, y se queda insulsa y vacía. Por eso, Fran, hay que seguir manteniendo ese puente del que hablas bien engrasado, porque estoy segura que algún día veremos llegar a alguien.

Noa dijo...

Entraña tanta sinceridad y pasión que aturde. Que envidia siento en estos momentos.

Fran dijo...

A: Tienes razón, quizá haya suerte. Aunque lo veo más posible para ti que para mí! A engrasar!

Fran dijo...

Noa: y yo! como dice Brian Ferry, más que eso no hay nada.

Anónimo dijo...

Moi intenso.

Soniha dijo...

Precioso y..., cierto...

Reyes Blanco Martínez dijo...


La seducción de los sentidos es tan penetrante, los caprichos de la imaginación son tan violentos, que el espíritu se forja un sueño lleno de deleites, transportes y éxtasis o, por lo menos, una novela de sensualidad viva y variada; luego, en la ocasión propia, el torrente contenido se desborda, rompiendo los diques de la ley y el deber.

Hippolyte Taine

No creo que exista nada más intenso y sublime que la fusión del erotismo y el amor, como bien describes, de forma tan exquisita y real que me produce "escalofríos" leerlo, y ganas de sentirlo al mismo tiempo. No olvidarás jamás esa sensación y ojalá la vuelvas a sentir una y mil veces más a lo largo de tu vida; aunque tú ya sabes a estas alturas, que hay pocos momentos tan especiales como el que narras, en la vida de una persona"
Hippolyte Taine y tú haréis morir de envidia a todos aquello/as que lean esto.