Datos personales

Mi foto
De grandes penas y grandes alegrías.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Los halagos...

...siempre me hicieron mella. Y ahora menos, en estos días los que recibo casi no me causan ese ronroneo de autocomplacencia que antes me hacía feliz por un lado, y me molestaba por otro, como si fuese una debilidad o una carencia depender de lo que los demás opinen de mí.
Me pregunto si será que me estoy volviendo más humilde, más viejo menos joven, todavía más misántropo y gruñón, o una de tantas fluctuaciones caóticas. Ahora que lo pienso, me da igual. Quizá sólo esté aprendiendo a estas alturas a centrarme en pocas cosas. Eso sí que sería un cambio.

No hay comentarios: